Es común ver que mientras nuestro perro duerme: mueve la cola, gime e incluso sacude las patas. ¿Es cierto que están soñando?.
El sueño de los perros es diferente al de los humanos, durante el día caen en un dormitar ligero y vigilante del que salen de inmediato cuando se estimula alguno de sus sentidos: una voz, un olor o un roce, bastan para que se despierten.
Estas siestas diurnas, no son más que cortos períodos de descanso que les hacen mucho bien porque contribuyen a mantener la salud de su pelo y les devuelven la energía perdida, llevando a cabo acciones reparadoras que, si no tuvieran lugar, afectarían su salud y equilibrio psíquico.